n Los israelítas no estaban estudiando la
música de los babilonios para ver qué aprendían , sino todo lo contrario:
eran los babilonios los que querían escuchar las melodías de Israel, porque eran famosos en
todo el muno. …"Una música profética que
transforme las vidas, que se oiga en las naciones, que levante a Jesucristo para que como resultado
todos los hombres lleguen a El. ¿Será así la
música que tocamos usted y yo?" (¿Qué hacemos con éstos músicos? Marcos Witt, pág. 137)